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#CasosCI for export II: continuación del caso de EVP

Algunas semanas atrás comenzamos a contarles el caso de uno de nuestros clientes, en el que el principal desafío era dar a conocer su propuesta de valor a los colaboradores o Employee Value Proposition (EVP) pasando por todos los países de Latam, y llegando hasta Miami (¡Maiameeeee! diría nuestro gran Ricardo Fort, si pudiera).

Hasta aquí, en el citado posteo, les hemos contado hasta la etapa del lanzamiento (si no lo leyeron, no se lo pierdan: click aquí). Hoy venimos a completar la prometida segunda parte del caso.

Pasar de la recordación al compromiso

Sabemos que para involucrar a la gente no basta con comunicar un concepto y repetirlo (ya hemos hablado sobre la escala de internalización). Es necesario generar una experiencia. Para ello, invitamos a los colaboradores a que se tomaran fotos contando de qué manera ellos vivían el programa día a día, tanto dentro como fuera de la empresa. Con tal fin se realizaron pizarras con forma de diálogo para que cada uno pudiera anotar su frase más representativa (lo vivo cuando reciclo junto con mis hijos, lo vivo cuando me desafío cada día, lo vivo cuando me capacito para seguir creciendo).

Luego de tomarse la foto, la consigna era que la enviaran a una casilla de mail especialmente generada para el programa. Con las imágenes recibidas se generaron distintas piezas de comunicación para ir recordando de la existencia del programa a lo largo del año, con los colaboradores como protagonistas, y con un mensaje escrito por ellos mismos. ¡Qué mejor manera de involucrar a las personas en la campaña!

Con el foco puesto en cada pilar

Una vez finalizada la etapa de presentación del programa, nos metimos de lleno en cada uno de los pilares. Recordemos que la campaña se había dividido en cuatro grandes ejes (cada uno con una identidad visual propia, en concordancia con la del programa) relacionados con los cuatro elementos de valor principales que aporta la compañía: carrera, bienestar, recompensas y outperformance.

De esta manera, dedicamos dos meses a trabajar cada uno de estos pilares en profundidad, con distintas comunicaciones y actividades presenciales que permitieran a los colaboradores interiorizarse y comprometerse con el programa. Además, insertamos cada uno de los programas vigentes en la empresa dentro de este gran paraguas EVP, para que no compitieran, sino que se sumaran como parte del mismo, formando un gran todo.

De esta forma, las acciones “saludables” que ya estaban corriendo se enmarcaron bajo el pilar relacionado con el bienestar, así como una campaña de reciclaje -que se aprovechó para impulsar-. Los programas de beneficios se profundizaron bajo el marco del pilar de recompensas, así como las acciones de reconocimiento. Los planes de carrera se presentaron bajo el marco del pilar homónimo, y todo lo que tuviera relación con los desafíos, la comunicación de resultados, etc. estuvo comunicado bajo el último de los ejes mencionados.

Cabe destacar que muchas de las acciones comprendidas dentro del programa fueron instancias competitivas por países, alentando a todas las oficinas a participar de una sana competencia regional. Además, todas las piezas diseñadas para las distintas acciones comunicacionales fueron realizadas en tres idiomas (español, inglés y portugués), y en su gran mayoría las armamos autoadministrables, para que cada país pudiera aprovecharlas tantas veces como quisiera, modificando los textos a su gusto. ¡Proyecto customizado si los hubo!

¿Y ahora?

Ahora el desafío es aún mayor: expandir el programa a Estados Unidos y Canadá, adaptándolo a la cultura de estos dos países, tan distinta a la latina. Y, si bien no hemos llegado aún a esta instancia, ya que el proyecto continúa vigente, la próxima etapa natural será medir. ¿Cuál es el compromiso logrado de parte de los colaboradores? ¿Cuál fue la acción mejor recibida? ¿Qué grado de conocimiento tienen de cada uno de los pilares? ¿Qué piensan de la propuesta de valor del colaborador en general? ¿Qué hay por mejorar? ¿Qué más se podría ofrecer? ¿Sentís que tu jefe supo transmitirte la esencia del programa? Son todas preguntas que nos hacemos, y de las cuales queremos salir a escuchar las respuestas.