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Redes sociales internas

Redes sociales internas: ¿sí o no?

Son cada vez más las organizaciones que están actualizando y renovando sus vehículos de Comunicación Interna. Aggiornándose a los tiempos que corren. En este sentido, en esa búsqueda por no quedarse atrás, muchas eligieron la opción de implementar el uso de redes sociales para comunicarse con sus colaboradores.

A raíz de este asunto, la duda que se planteaban nuestros colegas españoles en este artículo (en la que puntualmente hablaban sobre redes sociales personales), también cabe pensarla para las redes sociales internas: ¿generan distracciones entre los colaboradores? ¿Mejoran o disminuyen la productividad? Y cabe también hacerse otras preguntas… ¿qué pasa con la comunicación inter-áreas? ¿Qué pasa cuando se los alienta a tomarse fotos y comentar en qué están trabajando? ¿Se vinculan más realmente con otros colaboradores? ¿Hay impacto positivo (o negativo) en la cadena de valor? ¿Influyen positivamente en los procesos de innovación? Uf… tenemos infinitas preguntas para respondernos.

Empecemos por el rey de los interrogantes: ¿que puede pasar con la productividad?

Es verdad que el tiempo que un colaborador se pasa navegando en la red pueda ser aprovechado para hacer más números, llenar más reportes, armar más estrategias. Pero lo cierto es que estas redes laborales también son útiles a la hora de realizar el trabajo diario porque son un medio fundamental de comunicación y de información. Y el hecho de estar bien comunicado, aunque de forma indirecta, incrementa la productividad (ya lo veremos, cuando hablemos de gestión del conocimiento).

En este sentido, nos quedamos con esta frase que leímos en el diario El País de España:

“Facebook asume su mayor reto, romper con un cliché: De ladrón de productividad a aliado para sacar la tarea adelante”.

Grandes beneficios

Intouchr, Workplace, Slack,  o cualquier otra plataforma digital orientada a agilizar la comunicación entre los colaboradores trae aparejadas muchas ventajas:

  • Podría disminuir drásticamente la cantidad de emails que se reciben por día.
  • Permite crear alertas acerca de las notificaciones que se quieran recibir y aquellas que no (a menos, obviamente, que se trate de temas formales de la organización, que serán comunicados independientemente de cualquier preferencia individual, por motivos lógicos).
  • Permite una mayor interacción: responder, dar likes, compartir, subir nuevos contenidos y formar grupos de chat.
  • Facilita que colaboradores que trabajan en distintos puntos geográficos puedan estar más conectados, ayudando a incrementar la interacción entre ellos.
  • Posibilita que la comunicación llegue a aquellos colaboradores que no tienen acceso a pc en su lugar de trabajo.
  • La mayoría permitiría el pasaje a dispositivos móviles.
No todo es color de rosas

A pesar del listado enumerado arriba, y más allá de toda la gestión general que el sector de Comunicación Interna deba realizar para lograr una buena implementación, también existen cuestiones a tener en cuenta. Sobre esto profundizaremos también próximamente. Pero hoy queremos llamar la atención sobre un punto. Aquello que no hay que descuidar cuando se desea comenzar a utilizar una plataforma digital  interactiva (por ejemplo una red social): que no falte el contacto humano.

Algunas de las empresas que han implementado este tipo de redes explican que es una manera de reducir el esfuerzo invertido en otros canales de Comunicación Interna. Suponemos que se refieren a los vehículos en los que media algún tipo de interfaz para hacer llegar el mensaje (un mail, un afiche, un newsletter). Sin embargo, no creemos que las redes sociales puedan reemplazar la palabra directa de un líder, una reunión de feedback, un encuentro de equipo, un espacio de escucha.

La comunicación presencial no debiera ser dejada de lado, por más tecnología que exista. Porque, como opinaba Florencia Giaquinta en esta nota, “la Comunicación Interna va mucho más allá de un simple vehículo, por más divertido y fascinante que sea, y por más ’marca’ que tenga detrás. Porque es imposible limitar el universo comunicativo que se da dentro de una organización a un muro o chat de Facebook”.

Entonces, redes sociales internas, ¿sí o no? ¡Definitivamente! Pero sin descuidar el resto de los espacios de comunicación, que siempre tendrán un impacto distinto de cualquier plataforma.